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En un caos total. Debido al cierre de varias calles por mejoramiento de pistas y veredas a cargo de la comuna provincial transitar por el centro de la ciudad de Abancay en servicio de taxi o vehículo propio se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza sobre todo en las llamadas horas punta.

La situación se presenta caótica en la intersección de la calle Lima con Daniel Alcides Carrión, a la altura del mercado Progreso, en este lugar se forman largas colas de vehículos a pesar de existir un semáforo. En este punto la fila llega mucha de las veces hasta la misma plaza principal.

Pero ahí no termina el martirio de la hora punta. Un conductor que quiera dirigirse a la parte alta de la ciudad por las calles Arica o Cusco -toda vez que parte de Huancavelica y Núñez están cerradas- se topa con estas vías congestionadas hasta el cruce de la avenida Prado Alto, formándose un cuello de botella por la presencia de la Oficina de Registros Públicos de Abancay.

Estas calles además de ser angostas son de doble sentido, dificultándose más el tránsito porque los propietarios de autos particulares se estacionan a ambos lados sin que la comuna provincial tome las medidas correctivas del caso.

Las líneas amarillas y la señalética de no estacionar son solo meras figuras decorativas que no cumplen ninguna función reguladora en esta ciudad.

A manera de ejemplo, un servicio de taxi solo desde Prado Bajo hasta el mercado Progreso le toma al transportista y al usuario casi 25 minutos para llegar a su destino, especialmente en horas de la mañana.

¿Y EL PLAN DE CONTINGENCIA?

Para salvar esta situación el alcalde de Abancay, Guido Chahuaylla, manifestó que pondría en marcha un plan de contingencia y rutas alternas a fin de facilitar la transitabilidad vehicular por el centro de la ciudad mientras se realizaban los trabajos de mejoramiento de pistas y veredas.

Hasta la fecha no se ha puesto en marcha ningún plan y tampoco ha contratado a un nuevo grupo de inspectores de tránsito para que refuercen a la Policía Nacional en las labores de control y ordenamiento vehicular.

Y como si fuera esto poco, la comuna provincial tiene proyectado en las siguientes semanas cerrar más calles para proceder a su renovación y el tiempo de ejecución de los trabajos tomará entre seis a siete meses de no presentarse retrasos. (P.P.D)

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